Cap. 6

Cuando Irina soltó la noticia de que la seño Ester le había escrito un correo, se tuvo que tapar los oídos, porque Marco y Pepe habían chillado como cuando se ganó el mundial de Sudáfrica. Lo de Pepe se entendía, porque se había esforzado sobremanera para presentar la peste en la Edad Media, pero lo de Marco… Manuela, sin embargo, no perdió la compostura. Se había pintado un poquillo los ojos y los labios, pero ni se le veían, porque solo miraba abajo, seguro que a su libreta, y no a la cámara.

—¡A ver, chicos, cállense! Pepe, ¡que esta peli no ha empezado todavía! Y tú, Marco, te recuerdo que entre el sastre de Tarzán y tu persona no sé quién se lo curró más en el trabajo. Llegaste tarde, lo sabemos, pero, atento, que ahora podrás emplearte a fondo.

—¡Pero mi parte, mi canción, Procession…! —replicó Pepe justificando su alegría por el trabajo bien hecho.

—Y yo puse el glo… ¡No sé qué más! Tú sabes a que me refiero, Irina, y sin…

—A ver, Marco, glosario y ‘sin copia/pega’. Pero, por favor, ¡apaga los micros de todos! Bueno, el de Manuela… ¡creo que no tiene! ¡Ja, ja, ja! ¡Perdón, Manu, es bromita!

Y vuelta a las risas. Estas conferencias eran una locura. Todos querían hablar a la vez. ¡Excepto Manuela! La espigada muchacha, como ya dijimos, apareció con unos brillos inusuales en su carita. Irina se dio cuenta. Y si antes no se le oía, ahora casi ni se le veía. «¿Qué estaría pasando?», pensó Irina. «Después la llamo a ver qué me dice… Bueno, ¡a ver si me dice! ¡Ja, ja, ja!».

La seño Ester le escribió a Irina para decirle que habían hecho un buen trabajo y que les iba a ofrecer continuar con las investigaciones. La alternativa que le propuso no fue del agrado de Irina, aunque tenía que consultarlo con el resto del grupo.

—Consulta con tus compañeros —dijo Ester—. Tienen ya muy buena nota. Pero echo en falta algunos temas para que estuviera pro, como diría Lucas. Estoy firmemente convencida de que pueden hacer algo de sobresaliente para arriba. Si lo dan por acabado, tendrán que repasar los temas dados en la primera y segunda evaluación, como el resto de compañeros. A través de la plataforma iré enviando los repasos y las pruebas correspondientes a cada uno de los temas estudiados hasta ahora. Pero si deciden continuar, les tengo algunas propuestas para que sigan investigando.

Irina no tuvo que acabar de contar el mensaje de la seño. Todos apostaron por seguir profundizando en las pandemiasPandemia Enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región. globales, en las que estaban metidos de lleno.

—¡Imagínense! —dijo Marco—. ¡Como la seño empiece desde la prehistoria, pasando por Egipto, Mesopotamia, Grecia, Roma, la Edad Media…!

—¡Eh, frena, loco! Por las notas que has ido sacando se ve que lo único que te estudiaste fueron los títulos —dijo Irina—. Por cierto, Marco, recuérdame de qué trataba el libro que te leíste y que dijiste que tenía que ver con las epidemias.

—Bueno, leer lo que se dice leer… Solo que por la página que quedó cuando cayó al suelo decía algo de los zares y de una tal Irina. No lo leí, lo siento, culpa mía, ¡cuuuulpa mía!, lo reconozco.

—¡Culpa mía dice! ¿Trataba de zares y ‘zar-irinas’? ¿Sería eso: zar más Irina? O ‘¡Bah, zares!’, ¿rusos? ¿No serían bazares chinos? ¡Ojo con estos últimos! Que ahora con la Covid-19… —dijo Pepe con el ceño fruncido, como quien está resolviendo un complicado enigma, y con cara de pillo.

Irina tuvo que cortar esta cadena de despropósitos en que se estaba convirtiendo el diálogo absurdo entre Marco y Pepe. Pidió calma y atención porque Manuela había puesto el dedo índice al lado de su carita para, de pronto, desaparecer y dejar en su lugar un folio escrito en donde se podían leer los apartados que creía ella que mejorarían el trabajo.

Nunca un silencio calló tanto ruido.

—Marco, ya que estás on fire, como tú dices, con los Romanov y con el librito de Epidemia a bordoEpidemia a bordo Libro de Mercedes Arocha, publicado por Cam-PDS editores, que narra un episodio de Gripe Española en un barco que llegó a Gran Canaria., que para tu conocimiento fue escrito por Mercedes Arocha, de la serie Episodios Insulares, no estaría mal que empezaras por leerlo. Pero como también hiciste una relación de los temas del curso, ¿por qué no buscas algo sobre epidemias en las civilizaciones clásicas? Por ejemplo, en la antigua Grecia y Roma.

—Me gusta, Manuela. ¡Eres una crack! En el sentido guay de la palabra, no modo ironía, sino en plan: ¿después me lo explicas un poquito mejor? O me lo escribes y yo resumo… —le dijo Marco con carita de cordero degollado. «Las mismas caritas que ponen los guapitos para agradar», pensó Irina —. Me imagino que será Roma-Romanov… ¡Digo yo! ¿O no? ¡Ay, mi madre! ¿Metedura de pata? ¿Otra vez? ¡Glub!

Sorprendentemente, Manuela asintió y quedaron para hablar después y así explicarle a Marco mejor su idea, a ver si a él le parecía bien, para que pudiera empezar a trabajar.

Irina lo entendió todo. No hizo falta más. «Manuela acepta hablar después con Marco. Se puso brillo. Estaba anotando lo que él podría hacer… ¡Uy, uy, uy! Miracles exist, don’t you see it? Bonito verso para una canción. ¡Ji, ji, ji!».

Así fue cómo nuestros cuatro amigos comenzaron esta nueva aventura, cada uno en su casa y trabajando a través de unas redes mágicas que acercaban sus pensamientos y que cada día los unían si no más, sí de otra forma.

Algo había cambiado. La tecnología de Irina ya había superado la fase de zapatófonozapatófono Teléfono que llevaba en su zapato el Superagente 86 (ficción). del Superagente 086, Maxwell Smart, como le dijo Pepe ante el asombro de todos sus compañeros, ya que hablaba de una tecnología y de un agente que se perdió en la historia de los tiempos para nuestros chicos. Pero claro, un buen cinéfilo como él debe saber de historia del cine.

La seño Ester no era precisamente de las que se conformaban con poco. Siempre fue muy exigente y no le gustaba que sus alumnos se acomodaran o que hicieran sus tareas para salir del paso y a otra cosa, como ella misma decía.

—Colegas, esto es un reto muy importante. La seño Ester nos ha dicho que el trabajo estaba bastante bien. Y eso es mucho decir por su parte, ¡con lo que se frena para poner una nota guay! Vamos a hacer que se rinda a nuestros pies. Así que, manos a la obra. ¡A currar 24/7!

—¡Arriba «Desde las trincherasDesde las trincheras Nombre del grupo de trabajo.»! —gritaron todos.

—Eso que dijiste de la seño lo dice mi padre: «Salir del paso y meterte en lo llano». Como cuando haces algo para echarte a descansar al momento.

Y esta fue la primera gran ovación que Marco se llevó desde que era componente del equipo. A todos les gustaban los juegos de palabras y estaban siempre pendientes… Se refería a salir de El Paso y meterse en Los Llanos de Aridane. Marco se puso muy contento, aunque no sabía bien por qué. Pero eso no contaba. «¡Se ve que me han aceptado! ¡Creo que ya soy uno de ellos!».

El muchacho tuvo que llevar a cabo una revolución en su cerebro para comprender que el trabajo cooperativo, tal y como lo entendían en el grupo del que ahora formaba parte, significaba más que ser el responsable de aportar la cartulina o imprimir información (copia/pega) para que el resto la resumiera y compusiera el mural, el Word o el PowerPoint mientras él contaba la fiestuki del finde o presumía de que se había viciado con la Play «¡hasta las tantas, colega!».

Manuela le dio unas cuantas indicaciones para que trabajara en la misma línea que lo llevaban haciendo ellos estas dos últimas semanas.

—Mira, tú haces copia/pega y luego lo lees. Cuando entiendas de lo que va, lo escribes como si se lo contaras a un niño pequeño. Busca anécdotas, eso siempre queda guay, y no te metas en la primera página que te encuentres y ya… —le explicó Manuela, a la que se le iba la voz de cuando en cuando, como quien está nerviosilla.

—¿Qué te pasa en la voz, compa? —Fue lo primero que acertó a decir Marco—. ¿Y qué niño chico busco yo para explicarle este rollo? Mi hermana Alba ya es grande… ¿Y no dicen que nada de copia/pega…? —preguntó Marco aturdido a más no poder.

—A ver, tacha lo de la presencia física del niño chico, súmale el copia/pega para luego resumir y resta lo de mi voz, que estoy bien. ¡Hasta mañana! —le respondió la muchacha, resignándose a su suerte con Marco.

***

Aquellos días habían acercado a Irina y a Margaret muchísimo. Al principio, saltaban chispas por cualquier cosa. La muchacha estaba demasiado irascibleirascible Persona que es propensa a irritarse.. El acercamiento se tradujo en roces a cada rato. Los roces se multiplicaron hasta que se pegaron tanto que se fundieron en un abrazo lleno de magdalenas al horno, espaguetis a la carbonara, queques y lasañas de verdura fabulosas. De tanto obviarse, se alejaron tanto que se conectaron por el otro lado como nunca antes. No, no es que se acabaran las discusiones. No. Pero ahora no había problemilla que no acabara solucionándose con una buena serie de cualquier plataforma digital o una divertida jornada de cocina donde siempre, una u otra, o las dos, acababan pringadas de harina o salsa de tomate.

También compartían entrenadora de cardio y hasta profesor de yoga en el pequeño salón de aquella bonita casa llena de plantas cuidadas por un hermoso gato de Angora, llamado Toulouse, que las rozaba con mucho mimo. Era increíble, pero las dos veían cómo los días se les quedaban cortos con respecto a una planificación que siempre se hacía durante la cena del día anterior.

Aquella mañana la joven se levantó temprano. Su cabeza le había dado muchas vueltas a cómo afrontar la parte de tarea que le había tocado desarrollar. Pepe se había encargado de la penúltima gran pandemiaPandemia Enfermedad epidémica que se extiende a muchos países o que ataca a casi todos los individuos de una localidad o región., la del siglo XIX, la gripe españolagripe española La pandemia de gripe de 1918, también conocida como gripe española o trancazo, ​​ fue una pandemia causada por un brote del virus de la gripe tipo A, subtipo H1N1.​, y ella iba a desarrollar los acontecimientos que habían sucedido en Canarias con esta terrible enfermedad. De repente, mientras se ponía el chándal de turno, el de colorines, que nunca se debe perder el glamour, notó una presencia que siempre la cogía por sorpresa aunque se estuviera volviendo habitual.

—¡Gaaara! —exclamó Irina asustada—. ¡Haz algún ruidito, amiga! ¡Cualquier día de estos se me para la máquina!

—¡Vaya, compañera! ¡Tú y tus recibimientos a lo grande!

—¡Pero es que no me das tiempo para desenvolver la alfombra roja! Precisamente ayer le estuve quitando la pelusa por si a la estrella le daba por aparecer.

—En fin, es como si me tuviera que creer que en esta casa reina el silencio y que tú no te pasas el día como si te hubieras tragado un micrófono. Aquí, quitando al gato, la paz… ¡Se encuentra en Bolivia! ¡Ja, ja, ja!

—¡Guau, qué elocuente!

—¡Sí, mi niña! Y lo cuente como lo cuente…

—¡Basta ya, Gara, que ese jueguito de palabras está ya pasado, tronca! ¡Me alegro de que hayas venido! ¿No te lo había dicho?

—Pues no. Me has dicho de todo menos eso. Se ve que se te cayó la primera hoja del libro de recibimientos. ¡Je, je, je! Pero vamos a lo que vamos: ¿qué tal la nota de la tarea?

La muchacha puso al día a su compañera Gara, la amiga, invisible para el resto del mundo, que había llevado a Irina por caminos de ida y vuelta a lo largo de la línea fina del tiempo. Mucho había crecido con esa compañía que solo le pertenecía a ella. Y ahora la tenía cerquita otra vez para seguir con ese aprendizaje que la conectaba con el pasado de su tierra y la preparaba para el futuro de la misma también.

—Pues manos a la obra, Iri. ¿No será mejor empezar por ver lo que tiene pensado hacer Pepe?

—¿Ver? A mí me da que ese rubio nos va a sorprender otra vez con su ‘trabajo global’, como dice él, muy ufanoufano Persona que presume de sí mismo o se muestra orgulloso de poseer cierta cosa o de ser algo.. Seguro que la banda sonora no le va a faltar. Y no te quiero ni contar lo que puede salir de la cabecita de Marco —dijo Irina tapándose los ojos mientras se sonreía.

—Pero eso es estupendo, amiga. Un grupo heterogéneo y muuuy imaginativo.

—¡Demasiado a veces! Y yo no hago más que darle vueltas a la cabeza para organizar este lío, como te comenté antes.

—¡Deja de darle tantas vueltas a la cabeza, que vas a parecer la niña del exorcista! ¡Y cuidado, que se te puede desenroscar! ¡Ja, ja, ja! Tampoco creas que todo puede estar bajo tu control y ahora menos, que no se pueden reunir como quisieran. Deja que cada uno vaya organizándose y verás que todo fluye.

—¡Vaya, entre mi madre con los chakraschakras Según la doctrina hinduista,​ los chakras​​ son centros de energía inconmensurable (no medible) situados en el cuerpo humano. y tú con que todo fluye… y nada influye, te faltó, solo necesito un collar de flores hawaiano y una varita de sándalosándalo Su aroma dulce, suave y amaderado induce a la relajación y a la calma, favorece el pensamiento positivo, la claridad, ayuda a la concentración y potencia la memoria., y paz y amor hermanos! Deja que empiece Marco, que verás cómo te comes las flores y hasta el sándalo ardiendo…

—En 1975, mientras hacían una excavación antes de derruir un templo para agrandar una mina, la encontraron… Allí estaba ella. Se escondió, escuchando, sin hacer ruido, al mundo seguir su camino. Pasó mucho miedo y se quedó de piedra. Veinte siglos después estaba casi como el primer día.