—Gracias, gracias, gracias —repetía Grisura sin parar, tiritando de frío—. De veras, lo siento, muchacho. Me has dado una lección. Estoy abrumada por tu bondad y por la lealtad y el cariño que ha demostrado tu mejor amigo a juzgar por cómo te ha defendido. Toma, te devuelvo el medallón —Grisura le puso el medallón al cuello y, a continuación, añadió—: No saldremos vivos de aquí. Sálvate tú, yo me tiraré al agua y podrás remar más ligero. ¡Que tengas suerte!
—Ni hablar, no permitiré tal cosa —replicó él, e inmediatamente reaccionó sujetándola con fuerza por un brazo.
En ese preciso momento, paró el rugir de las impresionantes olas. Las aguas se fueron amansando y poco a poco volvió la calma.
Desde el fondo llegó un sonido muy agradable, acompasadoAcompasado Acompasado: Que habla, anda o se mueve de manera pausada y a compás. y sereno, como el palpitar de un corazón gigante que latía al ritmo de sus propios corazones. Sin duda, fue el mejor momento del emocionante viaje. Una sensación única.
Los latidos del Corazón del Agua les habían calado muy hondo.
Grisura, emocionada, pidió perdón, esta vez de verdad. Marcos lo supo porque ni su mirada, ni su sonrisa tenían ya ningún indicio de maldad. De sus ojos se descolgaron algunas lágrimas cuando pidió humildemente recuperar su magia y prometió que, en adelante, solo la usaría para hacer el bien. Marcos, por su parte, insistió en el deseo de que el agua le devolviera a su pueblo el antiguo esplendor, prometiendo hacer todo lo posible para que sus habitantes no la malgastaran nunca más.
El Corazón del Agua aminoró la fuerza de sus latidos hasta que dejó de oírse. Cientos de ninfasNinfas Ninfas: Cualquiera de las diosas de las aguas, bosques y selvas de los antiguos griegos. rodearon la barca y la empujaron por una suave corriente que los condujo, plácidamente y en poco tiempo, a la otra orilla sin necesidad de remar.
Al bajarse de la barca, todavía impresionados por los increíbles momentos vividos y muy felices, celebraron el logro de haber podido atravesar el lago y, lo más emocionante, haber sentido el Corazón del Agua.
—¡Lo hemos conseguido! —entonaron abrazados—. ¡Ha sido fantástico!
Sico daba vueltas sobre sí mismo intentando morderse el rabo y regalándoles sonoros ladridos y saltos de alegría. Hasta se dejó acariciar por Grisura.
Una vez pasada la euforia, se dispusieron a volver sin pensar que otra sorpresa les aguardaba. Aquel punto parecía no tener salida, la barca se había alejado y era imposible alcanzarla. Además, ni Grisura ni Marcos sabían nadar y Sico temblaba solo con imaginarlo. De todas formas, de nada les hubiera servido en aquellas aguas frías en las que no sobrevivirían.
—¡Que no cunda el pánico! Es hora de usar el medallón.
Marcos apretó el talismán con las dos manos y llamó al Mago del Agua, que se hizo visible enseguida. En un abrir y cerrar de ojos, los devolvió a la entrada de la cueva.
—¡Caray, esto sí que es magia de la buena! —exclamó Grisura con cierta nostalgia.
El Mago del Agua mostró su satisfacción con una amplia sonrisa. Lleno de regocijoRegocijo Regocijo: Sentimiento intenso de alegría o placer., les anunció:
—Como han podido ver, el Corazón del Agua late ante las buenas acciones. Han logrado lo que buscaban y, por tanto, sus deseos se harán realidad. Grisura, quisiste lanzarte al lago para no poner en peligro la vida de Marcos y él se arriesgó por salvarte hasta en dos ocasiones. Eso tiene su recompensa. Te devuelvo tu magia sabiendo el buen uso que harás de ella. Tendrás que deshacer el hechizo, pero necesito saber que los habitantes del pueblo serán plenamente responsables en cuanto al uso del agua. Eres tú, Marcos, quien debe convencerlos para que así sea. Por supuesto, sin desvelar a nadie lo que has visto. ¿Prometido?
—De acuerdo, lo prometo, guardaré el secreto, no diré nada de lo ocurrido. De todas formas, nadie me creería, ja, ja, ja.
El Mago del Agua soltó una carcajada.
—Bueno, ya conoces la historia. La inconsciencia de tu pueblo mermó esta reserva, cosa que yo paré a tiempo. Comprenderás que no puedo permitir que se pierda este regalo de la naturaleza del que dependen los seres vivos. Esta cueva y lo que encierra es mi tesoro y el de todos. Lo cuido celosamente para que no se contamine ni se malgaste. El agua no es un elemento inagotable. Cada gota es un milagro que hay que cuidar. Sin ella, no es posible la vida. Lo entiendes, ¿verdad?
—¡Claro que sí! —respondió Marcos con una gran admiración por todo lo que le había enseñado.
—Y a ti, Sico, gracias por ser un perro fiel y muy listo. Tu curiosidad hizo que descubrieras la cueva y la mostraras a tu amigo. Ha sido un placer, sube a verme cuando quieras.
Cariñosamente, le tendió la mano y Sico le devolvió el saludo con la pata.
Una cosa le había quedado clara: a pesar de que esta vez había valido la pena, las cuevas le daban mucha grima.
Muy agradecido, Marcos se despidió del mago devolviéndole el medallón con un respetuoso apretón de manos. También, cómo no, se despidió de Grisura. Luego, bajó la montaña ilusionado, silbando y cantando sin perder de vista a Sico por si intentaba otra perrería y se daba de nuevo a la fuga.
Al llegar a casa, aguantó la regañinaRegañina Regañina: Reprimenda que se hace a una persona para criticar, desaprobar o corregir una cosa que ha dicho o ha hecho. de sus padres por la prolongada ausencia que les tuvo preocupados. Aquella misma noche se puso a pensar en su promesa. El pueblo tendría que ganarse la confianza del mago y cumplir lo convenido para no volver a pasar por la terrible sequía que habían padecido durante tanto tiempo. Esa sería su misión.
Con la complicidad de los amigos del colegio, Marcos organizó una sonada campaña que pretendía hacer reflexionar a los vecinos sobre la importancia del uso apropiado del agua. Les sirvió para tomar conciencia del bien que tenían que recuperar para siempre con el firme propósito de no desperdiciar ni una gota. Todos unidos demostraron que serían capaces de conseguirlo y elaboraron un programa de acciones para no volver a cometer los mismos errores que en el pasado.
Cuando el Mago del Agua estuvo seguro de que estaban preparados y de que la usarían con sensatezSensatez Sensatez: Prudencia., llamó al viento alisioAlisio Alisio: Los vientos alisios son un viento de las regiones intertropicales (entre 23°27 norte y 23°27 sur), que sopla de manera regular de este a oeste desde las altas presiones subtropicales., que acudió rebosante del zumo lluvioso de las nubes, derramando sus dones sobre las tierras del valle y haciéndolas de nuevo fértiles. Los primeros brotes del esperado verde surgieron al borde de los senderos y la gente mostraba su alegría por las calles.
Grisura, más contenta que nunca, empezó a usar su flamante nueva magia para hacer el bien a diestro y siniestroSiniestro Siniestro: Que tiene malas intenciones..
Sico correteaba ufano ofreciendo a la coqueta perrita blanca el hueso con el que Marcos le había recompensado.
El mar de nubes fue muy generoso. Se llenaron los estanques, las charcas, los embalses y giraron los molinos. Manaron las fuentes, creció el riachuelo, las acequiasAcequias Acequia: Canal o presa por el que se conduce el agua para regar o para otros fines acercaron el agua a los surcos haciendo germinar las semillas y las cosechas fueron abundantes.
La hierba alfombró los prados y el cercano bosque, aunque tardó algún tiempo en recuperarse, lució como antaño.
Antiguos vecinos regresaron. También lo hicieron los pájaros y otros animales a disfrutar de la placidez de los humedalesHumedales Humedal: Terreno que conserva la humedad..
El pueblo recobró su antiguo nombre y hoy reina la felicidad en Llanoverde.
¡Ah!, no se pierdan su fiesta del agua. ¡Es sensacional!
FICHA DE LECTURA